La danza contemporánea es una disciplina artística que puede tomar distintas formas según los objetivos de quien la realiza y el contexto en el que se desarrolla. En el caso del trabajo con poblaciones de las zonas periféricas urbanas, el término más adecuado es el de danza comunitaria. Este se refiere a la experiencia de trabajo con el cuerpo en una comunidad determinada, compartiendo herramientas para la exploración en el movimiento, desarrollando la conciencia del trabajo individual y colectivo y estableciendo un diálogo que trascienda el lenguaje verbal.
La danza comunitaria puede ser muy efectiva en el aprendizaje de nuevos conocimientos y la reinterpretación de los discursos sociales, ya que trabaja con muchos elementos a la vez: lo cognitivo, lo corporal, los afectos, lo social, lo ético y finalmente lo lúdico que es lo más importante ya que reafirma a la persona el placer de vivir.
La práctica y difusión de la danza comunitaria en diversos sectores vulnerables de la ciudad de Lima y el país, busca fomentar la valoración del arte y la cultura desarrollando autonomía y liderazgo, a través de la promoción de valores como la solidaridad, la responsabilidad, la democracia y la equidad.
Líneas de acción
Las líneas de acción más importantes en el trabajo en danza comunitaria son: la educación por el arte y la inclusión social.
La educación por el arte busca desarrollar dos capacidades básicas:
La expresión artística, en la cual se busca guiar al participante hacia una construcción sólida de su identidad así como fomentar su sensibilización a través de temas y dinámicas que ayuden a expresar sus opiniones y sentimientos.
La apreciación artística, espacio en el cual el participante observa, intuye e interpreta los contenidos expresados. De esta manera se pretende colocar al participante no sólo como ejecutor del arte sino también como observador y crítico, aprendiendo a valorar todo tipo de expresiones artísticas.
La inclusión social se fundamenta en la necesidad de que todos los ciudadanos tengan acceso a los mismos recursos y oportunidades en relación a la salud, educación y cultura con el objetivo primordial de mejorar los índices de calidad de vida y promover la integración social.
Abordes de la danza comunitaria:
Aborde pedagógico: dar a conocer las principales herramientas del trabajo corporal, a través de talleres, proporcionando los elementos teórico - prácticos suficientes para acercarse al mundo de la danza y sus códigos, con énfasis en dinámicas de sensibilización y creatividad.
Aborde artístico: promover la valoración del lenguaje de la danza como un camino para la exploración, innovación y búsqueda de nuevas estéticas, ofreciendo, a través de talleres y presentaciones, un espacio para el desarrollo de procesos de creación.
Aborde de intercambio cultural: Propiciar el acercamiento y el diálogo entre propuestas artísticas de distintos grupos culturales.
La danza comunitaria suele trabajar con una metodología inclusiva de los saberes locales, que colabore en fortalecer los lazos de confianza, el diálogo cultural, el sentido de pertenencia a una comunidad y la construcción de una ciudadanía responsable. Además se propone una perspectiva de colaboración con los principales actores de una comunidad, estableciendo convenios con líderes y autoridades locales.
Contenido básico de los talleres de danza comunitaria:
1. Sensibilización y concientización de los elementos del cuerpo a través de ejercicios sensoriales
2. Memoria y vocabulario corporal a través del aprendizaje de secuencias básicas de movimiento.
3. Improvisación y creación a través de dinámicas de investigación en el movimiento, ritmo y emociones.
4. Composición personal y colectiva tomando conciencia del espacio, el tiempo y la energía.
Estos contenidos pueden estar orientados a todo tipo de temáticas sugeridas por los mismos participantes.
Los contenidos didácticos de los talleres pueden ser reutilizados por los participantes en contextos similares. De esta manera se espera realizar una capacitación básica a los participantes, no solo como ejecutores de la danza sino también como transmisores del interés por la danza como arte y como experiencia de vida, capaces de organizar eventos que incluyan contenido artístico.(efecto multiplicador) y fomentar la inclusión de programaciones artísticas en las políticas públicas.
A través de la difusión y práctica de la danza comunitaria, se genera un espacio especial para el desarrollo personal y colectivo de una población, fomentando la creatividad, el diálogo y la comunicación a través el cuerpo.

